Si quieres publicar tus poemas en nuestra página de CREACIÓN, mándanoslos por correo electrónico. Aquí recogeremos vuestras propias aportaciones poéticas, las seleccionaremos y las iremos incorporando. ¡Ánimo¡:
Poemas publicados:
- Mujer en forma de soneto ( Pedro Millán )
- In principium... ( Pedro Millán )
- El niño que quiso ser piano ( Ignacio Ruiz )
- Monólogo con grietas ( Mª Carmen Iglesias )
MUJER EN FORMA DE SONETO
Aquellos tus cabellos nunca humanos
y de tus ojos rojos los destellos,
tus senos crueles y el dolor que de ellos
se desprende a mis sentidos cercanos...
Los acaricio con fugaces manos,
los arracimo y vuelan tus cabellos
como aire herido por el humo, bellos,
aquellos tus cabellos nunca humanos.
La lumbre celestial de tu semblante
y el amplio rosicler de tus pezones,
sacuden mi caricia vigilante,
y hasta ti, Luna, a tus altos dones,
mi tacto asciende lento, ondulante,
hasta consumar todos tus rincones.
... IN PRINCIPIUM.
Un cántaro de amor se te adivina
apoyado en la luz de tu cintura,
aguadora feliz de la ternura
junto al pozo interior que te culmina.
En mis labios profundos se te inclina
el fértil manantial de la dulzura,
Cira de mi sol y mi desventura
que recuestas mi sed en tu colina.
Me subes en tu voz para enseñarme
tu cielo derramado de jazmines
y abrirte el corazón para embriagarme.
Palabra de agua y fuego para alzarme
a la altura febril de tus jardines,
donde quiero morir para salvarme.
EL NIÑO QUE QUISO SER PIANO
Tal como están las cosas,
tal como va la herida ...
( Félix Grande )
Veloz el alba apenas, le rozó
los cabellos y él con un temblor cercano
a la caricia, arrancaba cataratas
de marfil, notas crujientes desde
el fondo de un adagio improvisado ...
Él era un muerto más de la batalla
en que nos castraron los mitos,
y la brisa añil y las rubias
mariposas ensordecían ese
sonido de un sol que mordía con rabia.
Quiso ser piano y acosar la noche
desde un campo cálido de notas,
entonar su vida desde una orgía
de teclas y entrañas.
Dos lágrimas aniñaron tristeza
en sus oídos y su aparejo de ilusiones
creció y creció, redondo de silencio,
hasta fijar su huella en un do sostenido.
Mientras, su lenguaje acometía
rincones de locura y la soñada miel
de su copla jugaba, en cuclillas,
junto a un polen de música.
Cada mañana, después del desayuno,
recogía su voz del interior del piano y
paseaba en largo rosario junto a la flor
de su memoria, porque él
siempre soñó cosechas de espigas,
aire y melodías.
MONÓLOGO CON GRIETAS
Hay libros que se escriben
de pie, lo mismo que hay olvidos azules o
ballenas que tienen tos.
Mi memoria despeinada se mojó el
otro día ... ( ¡ sí, cuando cayeron monosílabos
de lluvia ¡ ) y me extravié en la fiebre, en
la voz del trigo y, a solas, no me
arrepiento de haber acumulado tanto
barro en mi alma.
Quiero decirme a mí mismo que
los pájaros no visitan las boutiques,
que las manos - enanas de vacío - se me escapan
porque sólo soy un príncipe
destronado en un retrete. Quiero
recordarme que los caballos no galopan
de pie, que hay oleajes de sed y
que la gente ya no va al circo
como antes, sino que se complace en votar las
listas de candidatos al crimen. Pero quiero
creer que aún en cada fragmento de un beso
baila un clavel y embiste, magnífico,
un toro de esperanza; creer que las
muchachas siguen madurando sus senos,
ebrias de sequía.
Cada día caigo más en mi herida y
espero el fuego que vea
crecer mi beso cotidiano sobre una
borrachera de águilas.
Nada más ...